TESTIGO DESAPARECIDO – APARICIÓN CON VIDA YA DE VÍCTOR MARTINEZ

Los organismos de DDHH abajo firmantes nos sumamos a la denuncia por la desaparición de Víctor Martínez, testigo del asesinato del obispo Carlos Ponce de León en el año 1977, ocurrida el pasado lunes 18 de abril en la Ciudad de Buenos Aires, el mismo día en que se cumplió un nuevo aniversario de la desaparición de nuestro compañero Jorge Julio López. Nos solidarizamos con su familia y amigos.

Exigimos al gobierno nacional y al gobierno de la ciudad la inmediata difusión de su fotografía y que se implementen todas las medidas necesarias para su aparición con vida ya!

APARICIÓN CON VIDA YA! DE VÍCTOR MARTÍNEZ

Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos – AEDD
Asociación de Profesionales en Lucha – APEL
Centro de Acción Popular Olga Márquez de Aredez – CAPOMA
Centro de Profesionales por los Derechos Humanos – CEPRODH
Comisión por los DDHH de Trenque Lauquen
Comité de Acción Jurídica – CAJ
Comité de Defensa de la Salud , la Ética y los Derechos Humanos – CODESEDH
Equipo Argentino de Trabajo e Investigación Psicosocial-EATIP
H.I.J.O.S. La Plata
H.I.J.O.S. Oeste
Instituto de de Relaciones Ecuménicas –IRE
Liberpueblo
Liga Argentina por los Derechos del Hombre – LADH
Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos – MEDH
Vecinos de San Cristóbal contra la Impunidad

Desde el exterior:

Casapueblos (Madrid – España)
Campaña de apoyo a los juicios contra los genocidas
Periódico “Codo a codo”

Enviar adhesiones a laluvero@yahoo.com.ar; encuentromvj@gmail.com

Foto de Víctor Martínez para difundir

Reproducimos nota de Página 12 de hoy:

Testigo desaparecido. Fuente: Página 12 – Miércoles, 20 de abril de 2011

Víctor Martínez está desaparecido desde el lunes. Sus familiares presentaron un hábeas corpus. Es un testigo clave en el caso del obispo Carlos Ponce de León

Por Laura Vales

Víctor Martínez, testigo en la causa en la que se investiga la muerte del obispo Carlos Horacio Ponce de León, asesinado durante la dictadura en un accidente simulado, se encuentra desaparecido desde el lunes. Así lo denunciaron sus familiares, que presentaron un hábeas corpus. En el pedido de intervención a la Justicia advirtieron que Martínez había tenido años atrás amenazas de muerte. A las dos de la tarde del lunes salió de su casa, en la ciudad de Buenos Aires, para ir a una escribanía ubicada en el microcentro, a la que nunca llegó.

“Tenía después un turno con su terapeuta a las 17.30 y tampoco fue. Estamos preocupados”, relató anoche la abogada Gabriela Scopel. Vestía camisa blanca, pantalón y zapatos negros y un pulóver oscuro. La letrada agregó que en los hospitales de la ciudad, tanto como en el SAME y en la Policía Federal dijeron no tener rastros de él.

Martínez era el único acompañante de Ponce de León cuando el 11 de julio de 1977 el obispo sufrió el accidente que le causó la muerte. Tenía entonces 19 años -hoy tiene 52- y estaba haciendo el servicio militar en la Prefectura Naval, donde estuvo secuestrado después del accidente.

Como obispo de la diócesis de San Nicolás, Ponce de León había acompañado a los trabajadores de Villa Constitución perseguidos por el terrorismo de Estado e intercedió por varios desaparecidos. Su muerte conmocionó a la zona por su similitud con la del obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, que había ocurrido un año antes.

La investigación del asesinato fue reabierta luego de la anulación de las leyes de impunidad, pero se topó con continuos obstáculos en su avance. El principal investigado es el ex teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant, jefe de la represión en la zona, hoy procesado (pero en libertad) en numerosas causas de desaparición de personas.

En el año 2008, el fiscal federal Juan Patricio Murray tuvo un fuerte cruce con el juez de la causa, Carlos Villafuerte Ruzo, cuando tras enterarse de que el cadáver del obispo había sido sacado de su tumba en la Catedral, pidió un análisis de ADN para certificar que el cuerpo dentro del ataúd no hubiera sido suplantado, pero se topó con una orden del juez suspendiendo la exhumación.

Martínez declaró en el expediente y fue acusado por falso testimonio y procesado. Por esto, inició una querella contra Villafuerte Ruzo. “A fines de diciembre presentamos una demanda por persecución religiosa contra el juez, en enero hicimos una presentación de juicio político en el Consejo de la Magistratura y el 24 de marzo, en el acto en la Plaza de Mayo, hubo un grupo que colgó una bandera con la consigna ‘juicio político al juez Villafuerte Ruzo'”, reseñó la abogada Scopel.

El hábeas corpus fue presentado “en atención a las causas penales que lo tienen como víctima, testigo, denunciante y querellante”, que son “eminentemente procesos en los que se investigan violaciones a los derechos humanos”.

El testigo estaba recibiendo atención psicológica por estrés post traumático, después de la reapertura de las causas de San Nicolás. Sus familiares contaron que sufre de alta presión, pero controlada con medicamentos, y que también suele usar bastón por problemas en su columna.

Por las amenazas de muerte que recibió fue abierta una investigación en el juzgado federal de Norberto Oyarbide, aunque el expediente fue cerrado el año pasado por falta de pruebas.

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